Llamamiento a celebrar el Centenario de la Revolución de Octubre

Hace 100 años, comenzó el futuro

El 7 de Noviembre de 1917 (25 de Octubre, según el calendario juliano), el cañón del crucero Aurora dio la señal para el comienzo de la revolución en Rusia, un viraje decisivo en la historia de la humanidad. Los obreros y campesinos hartos de explotación, de miseria y de guerra encontraron en el Partido Comunista bolchevique la dirección política que necesitaban para derribar el poder de los terratenientes y capitalistas y para demostrar con su propio ejemplo que ya es posible prescindir de éstos y organizar una sociedad que satisfaga las necesidades de todo el pueblo.

Los trabajadores de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas fueron capaces de vencer la infinita opresión de la monarquía zarista, la devastación de la Primera Guerra Mundial, los levantamientos armados y la invasión militar imperialista que, hasta 1921, les opusieron las clases explotadoras domésticas y extranjeras, el posterior estrangulamiento “pacífico” internacional, la agresión fascista encabezada por Alemania y Japón durante la Segunda Guerra Mundial, y, justo después, la Guerra Fría que les declararon los gobiernos occidentales capitaneados por los Estados Unidos.

A pesar de que este esfuerzo acaparó muchas de sus energías, la URSS consiguió no obstante erradicar el hambre, el desempleo, el analfabetismo, la desigualdad social de las mujeres, de las nacionalidades minoritarias, etc., desarrollarse a un ritmo jamás visto y mejorar continuamente la vida de todos sus habitantes, hasta convertirse en la segunda potencia mundial. Y esto, gracias a que sustituyó la vieja sociedad capitalista por una nueva sociedad socialista, en la que los medios de producción pasaron a ser propiedad social, lo cual permitió planificar la economía de manera racional para cubrir las necesidades de los propios trabajadores, en vez de servir para acrecentar los beneficios de los ricos.

El ejemplo de la Unión Soviética despertó las esperanzas de cientos de millones de explotados que, por todo el mundo, desarrollaron sus organizaciones combativas siguiendo la senda abierta por la Revolución de Octubre. A mediados del siglo pasado, un tercio de la humanidad se afanaba en la construcción del socialismo mientras, en el resto del planeta, crecían los movimientos de liberación social y nacional. En Europa, el movimiento obrero arrancaba de los capitalistas unas mejoras sin precedentes: el hoy llamado “Estado del bienestar”.

Parecía allanado el camino hacia la emancipación de la clase obrera y, sin embargo, la segunda mitad del siglo tendría un desenlace totalmente opuesto: el capitalismo acabaría restaurándose en la URSS y en otros países, y la causa revolucionaria se debilitaría en los demás. La burguesía y sus acólitos se apresuraron a certificar el fracaso del socialismo y el triunfo definitivo del capitalismo.

Pero la aparente inapelabilidad de este veredicto no tardó en tambalearse. La crisis económica mundial que estalló a inicios del presente siglo ha deteriorado sobremanera la imagen pública del capitalismo y también sus propios cimientos. La supervivencia de este régimen caduco acarreará mucho dolor para la gran mayoría de la población.

En estos años recientes, se reavivó la actividad de las masas pero, por ahora, éstas sólo han llegado a enfrentarse a las consecuencias del capitalismo, y no a su esencia. La burguesía movilizó todos sus recursos para que el movimiento social se apartara del camino de Octubre. Y las masas no encontraron otra dirección que la de rebajar sus objetivos con la ilusión de alcanzar unos éxitos inmediatos. Estos éxitos aún se esperan, mientras se debilita la lucha y la conciencia de quienes habían participado en ella.

Precisamente para que no se eche a perder todo el esfuerzo realizado y para reanimar el combate con más sólidas perspectivas, la Asociación de Amistad Hispano-Soviética llama a la clase obrera y a las organizaciones y gentes de progreso a preparar la celebración del Centenario de la Revolución de Octubre que tendrá lugar el año próximo. Por nuestra parte, nos esforzaremos por difundir y defender los logros del socialismo frente a la difamación de la que son objeto; examinaremos por qué consiguieron los revolucionarios rusos aventajar a los del resto de países y les brindaron así un camino más efectivo; analizaremos también los errores y debilidades, las causas del retroceso del socialismo, en particular qué ocurrió al entrar en la segunda mitad del siglo XX; y lucharemos por demostrar la necesidad del socialismo hoy en España y en el mundo para el desarrollo social y para realizar los intereses de la clase obrera y la inmensa mayoría del pueblo.

Los miembros de la Asociación de Amistad Hispano-Soviética nos ofrecemos modestamente a compartir la celebración de este centenario con otros colectivos interesados. Asimismo, animamos a todas las personas que estén de acuerdo con el contenido de este llamamiento a colaborar con nosotros, de todas las formas posibles (estudio de la teoría científica del marxismo-leninismo, investigación histórica, redacción de artículos, realización de exposiciones, de proyecciones, de conferencias, y otras actividades de propaganda y agitación), con el propósito de devolver a las masas obreras cada vez más oprimidas la conciencia de su misión histórica iniciada en Rusia en Octubre de 1917.

“Sólo una revolución socialista proletaria puede sacar a la humanidad del atolladero al que ha sido conducida por el imperialismo y las guerras imperialistas. Por grandes que sean las dificultades que encuentre la revolución, cualesquiera que sean los posibles fracasos pasajeros o los vaivenes contrarrevolucionarios que tenga que enfrentar, el triunfo definitivo del proletariado es inevitable.” (Lenin, “Programa del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia”).

ASOCIACIÓN DE AMISTAD HISPANO-SOVIÉTICA

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