La RDA en la construcción del socialismo

por Lucas.

Una de las contribuciones más importantes a la historia del socialismo fue la fundación en 1949 de la República Democrática Alemana (RDA), la cual produjo durante sus años de construcción del socialismo (de 1949 a 1990) un florecimiento cultural, económico y político sin igual. Claro ejemplo de ello supuso la reforma agraria que dio poder a los pequeños agricultores destruyendo los monopolios en el campo; la expulsión de los agentes nazis de la administración pública; los plenos derechos democráticos y deberes para la clase trabajadora y demás clases populares en la construcción democrática. “La fundación de la República Democrática Alemana, amante de la paz, es un cambio en la historia de Europa” asevera Stalin, a 13 de octubre de 1949.

La historia de la RDA empieza con el enfrentamiento claro y ampliamente conocido de los dos bandos antagónicos que se enfrentaban, el fascismo por un lado y el comunismo más avanzado por el otro lado. El mundo imperialista con afán de dominación y sometimiento de los pueblos contra el internacionalismo obrero y antiimperialista del estado soviético que apoyaba como estado hermano al alemán. Esto supone que la RDA y su historia surge de las cenizas de un estado vetusto (el III Reich alemán) que no se sostenía con la modernidad social, política y económica que supusieron para el siglo XX el surgimiento de tamaño coloso como la URSS. Las batallas libradas en el seno de Alemania por el gran Ejército Rojo suponen el despliegue de un frente asombroso en relación a hombres del estado soviético, armamento y demás recursos que dieron su vida contra el fascismo para que con el internacionalismo obrero pudiera llegar a conquistar la capital internacional del fascismo, Berlín. La población alemana que durante años fue esclavizada ideológica y económicamente por el fascismo alemán, llevando al exilio a comunistas y a burgueses antifascistas, a la muerte a camaradas de los partidos comunistas y a todos los antifascistas que lucharon en su seno contra la barbarie del estado fascista alemán – sin contar a los ciudadanos judíos, sus víctimas por antonomasia – quedó prácticamente diezmada demográficamente después de la guerra antifascista, campos arrasados, una industria de guerra llevada a cabo por el Reich que no buscaba el bien estar de la población, solo y únicamente el fortalecimiento de las fuerzas de la burguesía local y la dominación mediante la guerra de los demás pueblos.

 

LAS CONQUISTAS DE LA RDA Y SU COMPOSICIÓN.

En los primeros años la RDA tuvo que luchar para reconstruir la nación alemana que tras la guerra quedó asolada. Para ello fue necesaria la ayuda de los países que también estaban en la construcción del socialismo, y entre ellos el más fuerte de todos, la URSS. La URSS como estado hermano cedió profesores, trabajadores, cuerpos de las fuerzas militares para que el pueblo alemán extendiera sus recursos humanos, desde los años 1945 a 1949. Después de los acuerdos de Postdam que supusieron por parte de la URSS y consecuentemente de la RDA un compromiso en la reconstrucción de una democracia sin vestigios nazis. Por iniciativa de la RDA se acercan posiciones para la unificación del estado alemán, lo que supuso la frustración sistemática de los camaradas en la RDA, traicionados muchas veces por la RFA, ésta que había conseguido con diferentes partidos no solo de la parte del proletariado y no solo luchando por la emancipación de las clases proletarias, sino que también por las otras clases que luchaban por el antifascismo representados en el parlamento por el SPD y la CDU que, aun siendo minoritarias, construyeron una alianza antifascista en la dirección de los principales órganos de reconstrucción de la democracia popular en la Alemania verdaderamente democrática.

Organizaciones como la SMAD (“Administración Militar Soviética Alemana”), formada el 9 de junio de 1945 para la defensa de los derechos de la población de la RDA, estuvo durante un principio comandada por el Mariscal Zhukov, militar soviético, luego pasó a manos de los ciudadanos alemanes que habían sido instruidos por los militares soviéticos en su formación para la futura construcción de una sociedad robusta, conciliada con sus fuerzas militares.  Las futuras organizaciones para la reconstrucción de un cultivo agrario contra el monopolismo económico, en la cual no solo contribuyeron los campesinos que administraban pequeñas porciones de tierra, también contribuyeron aquellos que de la tierra no gozaban y que pasaron a participar en las asambleas de organización de la producción agraria junto, también, a los que mantenían en su posesión un número considerable de tierra y que comprendían el valor necesario del socialismo para una futura economía próspera, desechando así los agricultores que emborronaban la producción justa y el consecuente trabajo de los campesinos. En todas las organizaciones de la RDA para la construcción del socialismo, además del KPD (Partido comunista alemán), contribuyeron para su éxito político el SPD (Partido Socialdemócrata alemán), la CDU (Unión Demócrata Cristiana) y otros representantes que no tenían filiación política pero que estaban comprometidos con el antifascismo imperante al otro lado, en la RFA (República Federal Alemana).

La vuelta del exilio de numerosos intelectuales, escritores y artistas alemanes, llevados al extranjero por el fascismo, advino en un florecimiento cultural en los barrios obreros con libros, obras de teatro y homenajes de los grandes intelectuales alemanes. La producción de obras antifascistas, de edición de novelas y obras de teatro representadas en los teatros obreros por toda la RDA supusieron un empoderamiento de las clases populares sobre su cultura que no habían gozada en la dictadura antidemocrática del III Reich.

Con éste fortalecimiento benigno de los compromisos antifascistas en la política y en la economía alemana se cimentó, con el apoyo de la fraternidad internacionalista, la construcción del Partido Socialista Unificado de Alemania. Así el KPD y el SPD unieron fuerzas en la convicción marxista-leninista: “Justamente por el hecho de consumarse la unidad sobre la base de un programa de ese tipo – escribe Erich Honecker – pudo asegurarse el desarrollo sistemático del PSUA como partido revolucionario de la lucha de la clase obrera que, en cada etapa de su desarrollo, se ha desarrollado por las enseñanzas de Marx, Engels y Lenin”. Éste partido se apoyaba sobre la tan joven constitución alemana que fue el reflejo de la lucha de clases germana durante tantos siglos. Entre marzo y abril de 1946, se consumó la unificación en todos los landers y provincias. El referéndum se efectuó por separado en actos de cada partido. A continuación comunistas y socialdemócratas se reunieron para constituir las organizaciones empresariales, locales, distritales y de las provincias, y para elegir los comités directivos. Estos los integraban paritariamente, antiguos militantes del KPD y del SPD. Una vez que el 15º Congreso del KPD y el 40º Congreso del SPD aprobaron por unanimidad la unificación, el 21 y el 22 de abril de 1946, se celebró el congreso de unificación en Berlín, en el Teatro Metropol, para constituir el PSUA. Los delegados representaban a 620.000 comunistas y a 680.00 socialdemócratas. Wilhelm Pieck y Otto Grotehwol fueron elegidos presidentes del partido.

El otro paso para la democratización de la sociedad socialista fue la consecución de empresas industriales que se nacionalizaron durante el periodo cimentado por el nuevo partido PSUA, la reforma del agro, las instituciones democráticas creadas durante el periodo y el internacionalismo de las naciones socialistas en todo el mundo que proporcionaron material de producción y materia prima, como también recursos humanos para el florecimiento de la industria socavado por la guerra.

De 1949 a 1961.

Es en este periodo cuando la RDA sufre importantes vacilaciones por parte de la RFA en su compromiso de unificación de las dos Alemanias. El presidente Eisenhower en 1953 anuncia una ofensiva nuclear como su forma de gobierno. Esto parece concretizarse en Alemania con la invasión de las oficinas del PSUA por parte de agentes contrarrevolucionarios que quemaron archivos y destruyeron las oficinas. Aquellos obreros conscientes que se opusieron a este acto vandálico fueron torturados por estos individuos. Este golpe que podría desencadenar una contrarrevolución fue reprimido por el pueblo de la RDA con conciencia de clase, sus masas y la ayuda de lo que quedaba del ejército soviético en aquel país.

Las dos Alemanias, la antifascista y la liberal, tenían dos visiones completamente opuestas, pero la unificación nunca fue un problema para la RDA, que propugnaba una República del pueblo alemán, cuando la RFA hacía hincapié en una República burguesa que no abriera las bases democráticas para su pueblo, puesto que seguían en altos mandos de la sociedad de la Alemania occidental una cantidad importante de mandatarios con pasado nazi. La posterior integración de la RFA en la OTAN para la construcción de un proyecto neoliberal, asentó las bases para una reiterada agresión al pueblo de la RDA, que se veía en el plano económico, político y social.

Durante estos años la reconstrucción de la sociedad socialista en la RDA tiene un gran florecimiento y vitalidad, carreras, obras de teatro, también los aportes a la economía producidos por la industria se incrementan sólidamente haciendo frente al boicot ejercido desde la RFA y fortificando las bases del socialismo.

De 1961 a 1970

La RDA empieza una larga trayectoria en la colaboración ciudadana para restablecer la industria, su capacidad humana e ilusión construyendo una sociedad digna de la envidia mundial en aquella posguerra.  El gran aparato tecnológico soviético hace que en el año de 1961 haga el primer vuelo al Cosmos de la historia de la humanidad. Son los años del repunte tecnológico socialista que sobresale a las potencias imperialistas. Hay que contar también que fue el año en que las fuerzas contra el socialismo hicieron más hincapié en la destrucción de la unión entre los pueblos unidos, el asesinato de Peter Göring y Reinhold Huhn, dos guardafronteras evidencian los medios diversificados que utilizaron las fuerzas contra el socialismo para derrotarlo. Desde el asesinato al embargo económico y la propaganda contra el pueblo soberano de la RDA, dentro de esta tentativa de ahogar las fuerzas democráticas de la RDA se aprueba en 1961 la ley sobre la defensa y en 1962 el servicio militar obligatorio.

Rendir más por el mismo tiempo y por el mismo salario” fue el lema de industria de la RDA en aquellos años. La evasión de capitales por parte de los burgueses, supusieron grandes pérdidas para la RDA en los años 50. La tecnificación llevada a cabo durante esta etapa provocó un movimiento popular masivo, de ilusión y fortaleza para volver a enriquecer su economía que había perdido tanto a expensas del imperialismo. Gracias a este movimiento de masas de trabajadores dispuestos a darlo todo y no renegar de sus derechos, la RDA consiguió crear una flota mercante importante, una industria naval de gran eficacia y, también, las nuevas industrias electrónicas y petroquímicas tan necesarias para la modernidad industrial y financiera.

Así se mantiene la composición empresarial de la RDA para el año 1962: de propiedad socialista era el 72,2% del tejido empresarial; de propiedad cooperativista socialista, el 13,3%; empresas con participación del Estado y empresas con contrato de comisión, un 6,6%; empresas privadas, un 7,9%.

Con el incremento de los obreros en su industria, el escueto número que suponía la tasa de paro, también el incremento de trabajadores en el campo y el número de 530 mil intelectuales, la RDA ya estaba preparada para crear una cultura socialista propia, una cultura marxista-leninista solvente del mundo socialista, donde intelectuales y trabajadores colaboraban para mantener la igualdad social dentro del país. Las condiciones específicas de la RDA supusieron un desarrollo de la lucha de clases intenso dentro de su seno, por su cuestión geográfica y los intereses que los gobiernos imperialistas tenían en el territorio. Sin embargo, con todos los problemas acaecidos de su idiosincrasia, la RDA había empezado un momento de crecimiento sin ambages, en el cual el púlpito resplandecía con la mirada hacia un progreso que se había entorpecido o alentado durante 2.000 años según el beneficio de las clases dominantes.

En mayo de 1963 se funda la ABI (Inspección Obrera y Campesina), que tenía como función ayudar a consolidar la legalidad socialista. Esta organización tuvo una intensa labor en regular las infracciones que se cometían en la RDA, en ella participaron más de 100.000 ciudadanos a través de sus miembros. Solo en la aprobación del código de la familia participaron más de 750.000 ciudadanos independientes a la ABI, donde más del 40% de sus integrantes no eran ministros. Este código aprobó la igualdad de derechos entre la mujer y el hombre así como la ley a favor de la juventud. En esta ley se depositó una enorme confianza en esta parte de la sociedad, atribuyéndoles también deberes y responsabilidades, cosa que carece hoy la población de Europa tan significativamente.

Con la robustez que adquiere la RDA, desde la base institucional hasta las raíces económicas puede librar plenamente la batalla internacional contra aquellos que intentaron hacerse enemigos de su pueblo para vencerlos.

De 1971 a 1978

Este periodo nos ofrece un gran momento de colaboración obrera internacionalista, es el periodo del Tratado de Amistad RDA-URSS. La piedra fundamental en este sentido había sido puesta gracias al CAME. Años atrás la URSS y la RDA, junto a otros países del movimiento internacionalista, redujeron las posibilidades de debilitamiento económico frente a la ofensiva imperialista de los gobiernos contra el pueblo democrático. Este acuerdo sirvió para el mejor aprovechamiento de las materias primas que disponían los diferentes países del CAME, una mejor planificación internacional del trabajo y del desarrollo industrial. Ejemplo de gran éxito de este acuerdo general de trabajo fue la explotación del yacimiento de gas en URSS, concretamente en Orenburg. El 90% de los recursos de materias primas nacionales fue aprovechado por los países del CAME, un desarrollo nacional extraordinario que les hacía depender cada vez menos de los países hermanos o en muchos casos de la falta de cooperación de los demás países de su órbita que no eran socialista y que se preocupaban muy poco de la población de los países socialista si no atendía a sus intereses políticos. Todo ello llevo a la profundización del CAME y, como órgano para el desarrollo económico, fortaleció las relaciones internacionales tanto con la URSS como con los demás países de la órbita socialista.

El plan del quinquenio de 1971 a 1975 fue un gran acierto, aunque tuvo una difícil consecución, puesto que era ambicioso. Aumentó la renta nacional de las familias, fortaleció la base energética, un amplio complejo de edificaciones civiles fue construido, el aumento de la materia prima nacional, la cifra de las operaciones comerciales se duplicó… En la agricultura hubo grandes aportaciones dentro de las empresas del estado y en las cooperativas, donde la tecnificación llevada a cabo años atrás consiguió producir más y mejor con el apoyo financiero y el esfuerzo humano que no cesaba en la contribución de la producción agrícola.

Este periodo se cierra con una gran fuerza dentro del terreno industrial, agrícola, jurídico, comercial, universitario, donde los estudiantes tenían libre acceso a la universidad desde la escuela al último escalón de la vida académica, sin tasas universitarias y/o mensualidades que pervirtiesen la educación.

De 1978 a 1990

En cuanto a los altos índices de inversión social siguen creciendo. El sistema económico que prioriza el bienestar de los trabajadores no ve en ningún momento debilidad, aunque los demás países capitalistas ven sus sistemas de bienestar creciendo y las tasas de paro cada vez más altas, nuestro país que acaba de ver la democracia durante esos años empieza a sufrir un atrofiamiento de su tejido industrial, una alta tasa de paro nos genera un gran malestar social, en cuanto las fuerzas del Estado se dividen el poder de espaldas a la sociedad intentando entrar en la OTAN y en la UE, construyendo un estado social nimio que hoy da muestras de su debilidad, subyugado siempre a los intereses de la banca y de la oligarquía política que toma el poder de España.

Si durante todos los años de socialismo en la RDA vimos su esfuerzo en alzar su economía después de la guerra y la consecuente formulación de los planes quinquenales, el apoyo del Estado a la educación creando los intelectuales obreros pertinentes, el apoyo del Estado en la fuerte industria, instruyendo y cualificando a los obreros, fueran de donde fueran, para que tomasen las riendas de su industria nacional, acabando con los monopolios heredados del estado capitalista y del estado fascista, cosa que no ocurrió en el pueblo hermano llevado por la mano del capitalismo, al otro lado, la RFA. Todo este coloso que nacía allí sucumbió no por la fragilidad del sistema industrial, no por la fragilidad de su educación, de sus derechos igualitarios a todos los hijos de los trabajadores, fueran mujeres u hombres; sucumbió por la guerra que tuvo que llevar en su seno la RDA desde sus principios, aquella ruina desde la cual se erigió con gran fortaleza, con la lucha de su pueblo, echando a los nazis y aquellas fuerzas antidemocráticas del seno de sus instituciones, creando junto a las fuerzas antifascistas amplios frentes políticos nacionales; también sucumbió por qué los capitalistas supieron ganar la guerra ideológica que se libra dentro de las fuerzas democráticas de la URSS y la RDA con sutiles y sucios juegos de propaganda que no tenían otro empeño que ser el leguleyo de una causa perdida, la del capitalismo.

 

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