¡Hace 100 años comenzó el futuro! ¿Por qué no quieren que lo sepamos?

En Octubre de 1917, la clase obrera y los campesinos de Rusia derribaron el poder de los capitalistas y terratenientes. Organizaron su propio Poder Soviético para defenderse y expropiar a los explotadores. Una vez que las tierras y las fábricas se convirtieron en propiedad social, planificaron la economía para satisfacer las necesidades del pueblo. Poco a poco, consiguieron hacer realidad todo lo que las masas oprimidas siempre han deseado:

  • Acabaron con el hambre, las crisis, el desempleo y el analfabetismo.
  • Mejoraron continuamente las condiciones de vida de la población y convirtieron a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en la segunda potencia industrial del mundo.
  • Los salarios crecían, la jornada laboral se reducía a 35 horas semanales y los precios bajaban. Por primera vez en el mundo, se pagaban vacaciones, bajas por enfermedad y maternidad, y jubilaciones a los 55-60 años.
  • La sanidad y la educación eran totalmente gratuitas, y la vivienda era barata.
  • La igualdad entre sexos, naciones y religiones se hizo efectiva.
  • Trataron a los otros pueblos del mundo – como la República española- con respeto y solidaridad.
  • Estos logros materiales y morales les permitieron vencer al poderoso nazi-fascismo agresor y liberar de él al mundo.
  • Ayudaron a los pueblos a destruir el sistema colonial racista y a extender el socialismo a una tercera parte del planeta.
  • Su prodigioso desarrollo científico y técnico abrió la era de la exploración espacial.

Los Estados capitalistas del mundo no dejaron un instante en paz a este país dirigido por la clase obrera. Invasiones, bloqueos, atentados, sabotajes, “guerra fría”, chantaje nuclear, cerco de bases militares y alianzas terroristas como la OTAN costaron a los soviéticos decenas de millones de vidas. Pero no pudieron impedir el florecimiento de la nueva sociedad libre de explotación.

Sólo mediante la intriga y la traición, los partidarios del capitalismo consiguieron hacerse con el mando del país al morir su más abnegado dirigente, J. Stalin. Aun así, les costó más de treinta años destruir el socialismo que las masas trabajadoras habían levantado.

Ahora, mientras los capitalistas resucitan el fascismo y nos quitan lo que la Revolución de Octubre les había obligado a concedernos, no paran de difamarla para que los proletarios no sigamos su ejemplo. ¡No les creas! Sólo quieren que nos dejemos explotar más y más.

Con el comunismo, sí podemos.

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